martes, 20 de marzo de 2018

CAMILO JOSÉ CELA



La familia de Pascual Duarte (1942)
Esta novela inaugura la corriente denominada “tremendismo”, caracterizada por unas historias que impactan al lector por su violencia, las notas repulsivas y grotescas.
El protagonista es Pascual Duarte, que cuenta su vida en 1ª persona -aunque hay otros narradores-, desde la cárcel de Almendralejo. Desde muy niño vive en un ambiente hostil, con un padre maltratador y una madre alcohólica. Sus escasas habilidades sociales hacen que solo sepa relacionarse mediante la violencia. Nos describe situaciones muy duras como el nacimiento de su hermano Mario, deforme, que acabará muriendo ahogado en aceite; la entrada de su hermana en el mundo de la prostitución, las muertes de sus hijos (uno abortado, que conllevará el asesinato de la yegua que lo provocó; y el otro a los 11 meses), el asesinato del Estirao (el chulo de su hermana), o el de su madre.

La colmena (1951)
Con esta obra, C.J. Cela preludia el “realismo social”. Su estructura es compleja debido a que la acción sucede en el Madrid de los años 40, durante tres días, y nos muestra escenas de la vida cotidiana de unos 300 personajes de clase social baja que deambulan por la ciudad  intentando sobrevivir. Son mundos separados, como celdas de una colmena, pero todos juntos nos dan una visión de la situación social de la época, incluyendo con crudeza aspectos relacionados con los temas de violencia, sexo y desesperación.

San Camilo, 1936 (1969)
Esta obra, ambientada en la semana anterior al inicio de la guerra civil, recoge la novedades y experimentación de la narrativa de los años 60 y 70. Toda ella es un monólogo interior continuo. Un estilo similar encontramos en Cristo versus Arizona (1988), escrita en una sola oración con un punto final. Son novelas caóticas, con muchos personajes cuyos pensamientos fluyen directamente, y de difícil comprensión.

Libros de viajes
Cela recorrió infatigablemente toda la geografía española y escribió libros sobre sus viajes. Los más famosos son Viaje a la Alcarria (por tierras castellanas), Del Miño al Bidasoa (por la costa norte de España), o Viaje al Pirineo de Lérida.

viernes, 16 de marzo de 2018

MIGUEL DELIBES


El camino, 1950.

   La noche anterior a irse a estudiar a la capital, Daniel el Mochuelo, un niño de 11 años, repasa su vida en el pequeño pueblo. Recuerda las aventuras que ha tenido con sus amigos, Germán el Tiñoso y Roque el Moñigo.
   Delibes nos muestra una vida muy dura desde la visión de un niño. Cómo su amigo Roque tiene un padre con fama de borracho y no conoció a su madre y tuvo que ocuparse de él su hermana de 13 años. Cómo su amigo Roque es marginado porque tiene una enfermedad en la piel; los pequeños robos juntos, sus descubrimientos sobre el nacimiento, etc.
  También nos describe otros habitantes del pueblo, como las hermanas Guindillas y su afición por los chismorreos, su enamoramiento infantil por Mica y la atracción que siente otra niña por él Mariuca-uca, que no será correspondida por Daniel, etc.Uno de los momentos más trágicos es la muerte de su amigo Germán a causa de una mala caída y el largo velatorio en el que está presente Daniel.
   El libro acaba con Daniel percatándose de que no ha dormido en toda la noche recordando sus vivencias y con la despedida de éste antes de irse a la ciudad a empezar una nueva etapa.

Las ratas, 1962.
   En un miserable pueblo castellano vive el Nini, un niño de 11 años, con su padre, el Tío Ratero (llamado así porque caza ratas para alimentarse) en una cueva apartada del pueblo. Su madre fue internada en un manicomio cuando era muy pequeño, y sólo tiene el apoyo de su perra.  El Nini es una especie de “sabio” que conoce muy bien el campo que le roda y al que acuden todos con dudas sobre los animales, el tiempo o la cosecha.
   El alcalde del pueblo, presionado por el gobernador civil, quiere eliminar las cuevas-vivienda pues dan mala imagen del pueblo, pero ni el Nini ni su padre se quieren marchar. Además, una mujer beata y rica quiere que el Nini reciba una educación, que vaya a la escuela. Otro rico del pueblo quiere que trabaje para él cuando sea mayor.
   Un cazador furtivo mata a todos los animales que encuentra a su paso, mientras que el Nini trata de salvar a las crías. Las cosas van a peor cuando un hombre de otro pueblo comienza a cazar ratas por diversión, estas comienzan a escasear y el Nini y su padre se verán abocados al hambre.
   El libro es una denuncia social que muestra la mísera existencia de los habitantes de los pueblos castellanos sometidos al latifundismo y la tiranía de los dueños de las tierras.

Cinco horas con Mario (1966)
La narración consiste en el monólogo de Carmen ante el cadáver de su marido durante una noche, cuando ya se han marchado todos los que la acompañaban en el velatorio. Ella, en un monólogo-diálogo, va desgranando su vida con Mario en una pequeña ciudad provinciana, su insatisfactoria vida juntos. Con sus continuos reproches por la falta de ambición de su marido, Carmen nos da una visión crítica de la sociedad de la época.

Delibes utiliza el monólogo y el fluir del pensamiento libre que, unido a los saltos temporales y al lenguaje coloquial, le da a la narración una gran verosimilitud.

Libros de caza
Delibes era un gran aficionado a la caza menor y escribió muchos libros sobre este tema: Diario de un cazador, La caza de la perdiz roja, Con la escopeta al hombro.

El tema de la caza también está presente en la novela Los santos inocentes (1981), aunque aquí hay una fuerte crítica al latifundismo y a la injusticia social.

domingo, 11 de marzo de 2018

TERTULIA CINEMATOGRÁFICA

En esta tercera evaluación vamos a estudiar "La radio, la televisión, el cine y la publicidad" dentro del apartado de Comunicación. Para ello, os propongo un trabajo en grupo.


El trabajo consiste en realizar una crítica cinematográfica en el marco de una tertulia radiofónica o televisiva.

Requisitos:
Ø  4-5 alumnos por grupo; cada uno adoptará un papel muy definido: director, guionista, crítico de cine, actor, productor, presentador…
Ø  La película debe ser una adaptación cinematográfica de una obra importante de la literatura en lengua española de los dos últimos tercios del siglo XX.
Ø  El producto final debe ser un podcast o un vídeo, de una duración de 10-15 minutos.
Ø  En la tertulia se debe incluir:
- crítica de la película
- el análisis pormenorizado del lenguaje cinematográfico utilizado en UNA escena de la película.
- referencias a la obra literaria y a su autor.
- referencias al contexto histórico-cultural.
Se valorará:
  •           Conocimiento y uso de la terminología cinematográfica.
  •           Comprensión de la obra literaria y de la versión cinematográfica.
  •           Conocimiento del contexto histórico-cultural: el que se refleja en la obra y el contexto en que se escribió la obra.
  •           Adecuación del lenguaje utilizado a la situación comunicativa: es una tertulia, por lo tanto, se debe utilizar un lenguaje coloquial, directo y fluido, SIN LEER LAS INTERVENCIONES.
  •       Puesta en escena.

martes, 27 de febrero de 2018

Amnesia colectiva, de R. Armentia

El trabajo ensayístico de este alumno ha sido publicado en El Periódico de Aragón, el día 20 de febrero, en la sección Tú opinas. El texto íntegro puedes leerlo aquí:


Amnesia colectiva
(Ricardo Armentia Moliner, 4º ESO. IES Valdespartera)
A nadie le gusta recordar el dolor: aquella pérdida, aquel desenlace, aquel desengaño. No es grato recordar hechos sumamente dolorosos, pero, la vida sigue y uno se llega a adaptar a las nuevas realidades (lo que no implica olvidar).España ha vivido terribles momentos para su historia: también en la reciente. Más bien dicho, en la muy reciente. Nuestros mayores han vivido la guerra y los años más duros de la posguerra, nuestros adultos han vivido los últimos coletazos de la represión franquista, y todos, también los más jóvenes, han vivido la barbarie terrorista: la yihadista y, especialmente la etarra.
ETA asesinó a más de 840 personas (las cifras varían según el organismo: el Ararteko-Defensor del Pueblo Vasco, la AVT, que sube la cifra hasta 955 contando el atentado en el Hotel Corona de Aragón y otros hechos sin esclarecer, la Audiencia Nacional, etc.). Y lo hizo en defensa (siempre en sus propias palabras) del pueblo vasco.
Puede que nunca tanto dolor y tanto sufrimiento, tantas muertes, tantos huérfanos, tantas familias desgarradas y tantos heridos hayan servido para tan poco, o siendo más objetivos, para nada.
Que ETA con su violencia no consiguió nada ha quedado claro: ni derribó la opresión franquista sufrida en toda España, ni consiguió la independencia de Euskal Herria de los estados español y francés durante la democracia (en la cual mató a la casi totalidad de sus víctimas y durante la cual se fue desangrando por la aparición de voces internas que aconsejaban integrarse en el sistema democrático), ni instauró el socialismo (uno de sus objetivos) ni hizo que absolutamente nada fuera a mejor.
La sociedad española, incluyendo a la vasca y a la navarra, ganó al terrorismo. ETA ha renunciado a la violencia y se aboca a su desaparición (ya en la práctica ocurrida). Pero no hemos de olvidar, y eso es lo que yo quiero expresar en estas líneas. No es aceptable que nuestra historia reciente, de donde se derivan nuestras actuales condiciones sociopolíticas, ocupen la parte final del temario de la asignatura de ‘Historia de España’ de 2º de bachillerato. Por las prisas con las que se da, porque a 2º de Bachillerato no llegan todos los estudiantes españoles y, sobre todo, por la poca importancia concedida a la memoria.
Tampoco es aceptable que la mayoría de los jóvenes, vascos o de cualquier parte de España, no sepan quién fue Miguel Ángel Blanco o qué pasó en las casas cuarteles de Zaragoza o Vic o en el Hipercor de Barcelona. Los alaveses deben saber por qué el estadio de baloncesto se llama Fernando Buesa, los malagueños deben saber por qué su pabellón se llama José María Martín Carpena o miles de ciudadanos deben saber porque su exrepresentante público: concejal, diputado, etc. ya no está con ellos.
Si nuestros medios de comunicación social (tanto privados como especialmente públicos) promovieran la memoria, si se hicieran más homenajes, si viésemos las placas, si se hablara del tema, tal vez más gente entendería la indignación de la eurodiputada de UPyD, Maite Pagazaurtundúa (hermana de un concejal asesinado por ETA) ante las palabras del coordinador general de Euskal Herria Bildu sobre lo que estaba haciendo cuando mataron a Miguel Ángel Blanco: estar en la playa sin mayor preocupación, pues, según él, confiaba en que no lo mataran. Y cuando pasó aquello el señor Otegi era representante de todos los guipuzcoanos en el Parlamento Vasco, para mayor gloria.
Tampoco deberíamos aceptar que las nuevas generaciones no sepan si sus abuelos vivieron durante la Guerra Civil Española o la represión, si eran de algún bando, si perdieron a alguien, si nacieron en el exilio, la podredumbre y las terribles condiciones en las que vivieron y otros datos. Por no saber, no saben ni lo que es la Guerra Civil.
Y no es culpa suya: no se sabe lo que a uno no se le ha enseñado y no se conoce lo que uno no ha vivido. Y, como decía al principio, a las personas no les gusta recordar lo terrible u oír continuamente tristes historias. Preferimos ver la televisión o leer un libro que enterarnos de las ilusiones y esperanzas de vidas truncadas por la violencia. Los medios prefieren entretener que entristecer y la educación prefiere enseñar cosas «útiles» como las sumas o la sintaxis (de las que nadie duda sobre su utilidad), aparcando los valores y el recuerdo.
Que a día de hoy haya familiares que aún buscan en las cunetas a sus seres queridos, que haya impunidad social con los agresores de miles de ciudadanos que clamaron por sus derechos y la libertad en las calles de nuestro país hace 40 años y que esta impunidad se extienda a etarras asesinos denominados por ciertos representantes políticos como «presos políticos» no nos debe dejar indiferentes: no es propio de una democracia del siglo XXI.
Tenemos que promover una memoria y una conciencia social respecto a estos temas. Si no se conoce la historia, se está condenado a repetirla. Por eso, como ya he dicho antes, se debe promocionar este recuerdo en la educación y en los medios de comunicación, se ha de hablar del tema, y, para que no se olvide, se han de realizar los merecidos homenajes sociales: actos, placas, esculturas, etc. Y, por qué no, crear un día festivo en el que se conmemoren a las distintas víctimas del terrorismo o la opresión o a los caídos por España en defensa de la libertad y la democracia, a los que se debe recordar de igual forma.
No olvidemos, es capital saber del pasado si se quiere tener un mejor futuro.

lunes, 19 de febrero de 2018

Otras tragedias de Federico García Lorca


Tras enviudar por segunda vez, Bernarda Alba, una mujer despótica, impone a sus jóvenes hijas un luto riguroso de ocho años, en los que no podrán salir de casa. Angustias, la única heredera del primer marido, tiene por novio a Pepe el Romano (que nunca aparece en escena), pero este enamora a Adela, la más pequeña y comienzan los encuentros furtivos entre los amantes.
El clima en la casa es agobiante y opresor, pues solo están mujeres encerradas, salvo la criada.
Cuando Bernarda se da cuenta de las relaciones entre Pepe el Romano y su hija menor, estalla una discusión muy fuerte y Bernarda dispara a Pepe con intención de matarlo. Al oír el disparo, Adela piensa que su amante ha muerto y se suicida.
Al final de la obra, Bernarda junta a sus hijas y les pone de manifiesto que su hija Adela murió virgen para salvar las apariencias, y les obliga a mantener silencio.
Yerma es la tragedia de una mujer que es estéril y que sufre porque su instinto y el papel de la mujer en la sociedad le obligan a ser madre; pero no lo logra, por eso acaba odiándose a sí misma. Las ataduras sociales le impiden ser infiel a su marido, y la única forma de librarse de él es matándolo. Por otro lado, la determinación de matar a su marido deriva de intentar liberarse de los condicionamientos que le impone la sociedad: no se casó por amor sino para tener hijos, y como no los puede tener se libera de esa carga matando a su marido.